Tuesday, May 12, 2009

¿20/20? Mejor Dicho, 20/200”

Mayo 12, 2009 Martes 8:15 a.m.

Han sido unas cuantas semanas tristes para mí. No hay forma bonita para decirlo, aún más que estoy sintiendo como si estuviera parado en la cubierta del Titánico, escuchando la orquesta mientras se hunde. Este sentimiento proviene de una confluencia de diversas situaciones, desde la inminente respuesta negativa o rechazo de mi apelación directa hasta mi fe que se va deshilachando. Encima de todo esto, he estado recibiendo reportes de muchos lados en relación con la pésima producción miope 20/20 que recientemente salió al aire en la cadena televisiva ABC. Me hubiera gustado poderlo escuchar, pero, como mencioné anteriormente, ya no tengo radio. Pero a la misma vez, tal vez estoy un poco contento de que no lo escuché. Ya tuve suficiente con los medios televisivos, tanto como participante como de oyente. Creo que en un tiempo existió algo de honor en lo que hacen, y aún se pueden ver ecos de esto en los periódicos de verdadero alto calibre como el New York Times y el Washington Post. Sin embargo, en las fuentes televisivas ya tiempo hace que se fuefuefue en búsqueda de ratings más altos. Pregunta simple: ¿Qué es necesario hacer para caerle bien a la gente? Respuesta: decirles lo que quieren escuchar. Y así es como lo apropiado acude al trono de lo sombrío y absurdo. Bill O´Reilly y los Noticieros Fox, y el lado izquierdo de MSNBC, y todos, pueden escuchar lo que quieren escuchar y ya creen. Olvídense de esa pintoresca pequeña noción que es la verdad objetiva. Un pensamiento que da miedo: ¿Qué pasaría si no existiera la verdad objetiva, solo un efecto chanfle? Eso explicaría muchas cosas.

La pregunta que muchas personas me han hecho es: ¿Por qué estuve de acuerdo en aceptar la entrevista? Respuesta fácil: por la misma razón por lo que acepté la de Oprah; una sola – por mi papá. Sentí que su historia valía la pena ser contada, y valía cualquier aspecto desagradable que tuviera yo que pasar para que se pudiera contar. Aún me siento así, aunque creo que he sido el buen soldadito por suficiente tiempo, y ya no participaré más en entrevistas. Esa experiencia desagradable en particular se llevó a cabo el año pasado, en…Septiembre, si recuerdo correctamente. Lo que sí estoy seguro es que NO FUE en el 2009, como supuestamente se dijo en el programa. Quisiera…Dios, quisiera que ustedes pudieran ver la entrevista real que di, y no las piezas editadas. Recuerdo a un profesor de universidad remarcar, en cierta ocasión, que un texto fuera de contexto solo era un pretexto. Lo mismo pasa aquí. Si ustedes grabaran dos horas de preguntas, literalmente podría yo hacer que dijeran cualquier cosa que yo quisiera una vez que llegara al cubículo de edición. Me siento desilusionado de saber la dirección que eventualmente tomó la entrevista, porque todos parecían tan amigables cuando los conocí. Claramente no me sentía cómodo, pero remarcaron que no creían que la pena de muerte fuera apropiada para mi caso y querían demostrarlo. Me imagino que jugaron conmigo. Como quisiera poder comprar una copia de “Fabricando Consentimiento” de Edward Herman y Noam Chomsky para toda la gente en los Estados Unidos. Creo que tal vez sería de beneficio para América. Sin embargo, aún así, no llegaría a la raíz del problema. Nos tragamos absolutamente cualquier cosa que nos ayude a justificar nuestro egocentrismo. Un amigo mío de Europa me dijo que había leído la perfecta descripción de sus pensamientos en cuanto a nuestra nación, la cual era: “En América existen más flamíngos de plástico que flamingos verdaderos.” Yo agrego mis dos centavos a esto: es lo mismo en cuanto a las personas.

Así que, aún otro psicólogo aparece después de un largo letargo para “diagnosticarme”. No le den importancia al hecho de que es extremadamente falto de ética pronunciar tal diagnóstico sin haber hablado ni una sola palabra con el individuo que se encuentra bajo el microscopio. Creo que aún el más hastiado de nosotros reconoce que tales “expertos” son muy bien pagado por dar su opinión, y no creo que es necesario examinar muy de cerca la motivación de dichos hombres. Si uno da un diagnóstico prolongado y acertado, es muy probable que jamás los volverán a llamar. Pero ah…si uno puede combinar el máximo de sensacionalismo con el mínimo de verbo, bueno…le dio al gordo. De ese modo, la “verdad” es creada en la tierra Americana. Asusta ver las pocas personas que realmente entienden la forma en los medios televisivos juegan con ellos. Quisiera que las personas pusieran más atención. Hay algunas palabras que no significan lo que uno piensa que significan. O tienen múltiples significados, y uno erra cuando se hace una suposición. La mayoría de las veces ni siquiera se da uno cuenta de que se hizo dicha suposición. Tomen la palabra “narcisista”, palabra que circuló libremente en el programa. La palabra tiene un significado de usanza común el cual es que una persona con tendencias narcisista es una persona extremadamente centrada en sí misma y egoísta. Sin embargo, en el mundo psicológico, un narcisista es una persona que no tiene la capacidad de hacer conexiones interpersonales fácilmente. De lo último, soy culpable, lo reconozco con facilidad, pero no a lo anterior. Así que, cuando se me pregunta, puedo contestar honestamente que sí, soy un narcisista, y ser sentenciado en las cortes (tanto en el aspecto legal como en la de la opinión pública) mientras que en verdad soy inocente de lo que los otros participantes creen que es la sentencia. Quiero decir, ¿Cómo contestas una pregunta en forma honesta, cuando SABES que la persona formulando la pregunta ni siquiera entiende la naturaleza de la pregunta? Si intentas explicar la diferencia, las personas piensan que estás haciendo tiempo o piensan que estás tratando de escabullirte de la situación. Lo único que diré sobre esto, es lo siguiente: Fui entrevistado extensivamente por un verdadero psicólogo el cual no tenía la motivación del dinero, y las palabras “sociópata” y “narcisista” nunca se mencionaron ni una sola vez en el diagnóstico. Ni una vez. (Voy a presentar este diagnóstico en este sitio web en el futuro cercano, pero quiero dedicar más tiempo y espacio para esto de lo que estoy dispuesto a dar en este artículo.) Lo parte desordenada de nuestro sistema es que ustedes, las personas en cuyo nombre estoy puesto para ser asesinado, solo conseguirían un diagnóstico imparcial de salud mental porque A) Pelee intensamente para conseguirlo, a pesar de las objeciones del sistema B) Pagué el gran precio de pago anual que se requiere para presentar esta página web y C) Tomé el tiempo y esfuerzo para hacer pública tal información. Piensen en los cientos de hombres que nunca tuvieron los medios ni la inteligencia para mostrarles la verdad. ¿Quién hablará por ellos?

Nuevamente repito, no he visto ni escuchado la entrevista. Solo sé lo que se me ha dado a conocer por fuentes alternas. Yo pienso que la entrevista con mis amigos en México fue lo que más me lastimó. Me imagino que puedo aceptar cierta cantidad de deshonestidad hacia mí. Si creyera en el karma, o, aún en cualquier tipo de justicia, diría que aún algo de esta falta de honestidad era justificada. Sin embargo, me temo que no puedo ya más creer en tales ideas. Lo que estas personas han consistentemente hecho a mis amigos allá no es menos que un acto criminal. En Enero de este año, mi papá y una amiga mía que se llama Dorothy hicieron un viaje a México para hablar con algunas de las personas con quien viví. Voy a incluir una versión abreviada de este relato del viaje al final de ésto para que ustedes puedan leer. Pongan especial atención a los comentarios en cuanto la forma en que fueron manipuladas las entrevistas que mis amigos dieron a los medios noticiosos, hasta el grado de deliberadamente traducir equivocadamente sus palabras. Aún cuando me odien con todas sus fuerzas, esto debería molestarles ya que se les vendió una mentira, y ni siquiera se tomaron la molestia de revisar la etiqueta del precio. Quiero que mediten algo. Realmente deténganse y piensen durante un segundo. Qué es lo que dice acerca de nuestro país cuando en una entrevista relacionada con una situación tan horrible como la que sucedió el 10 de Diciembre del 2003, la única persona que ha sido consistentemente honesta es la persona que está condenada a morir. Sin importar el barómetro que escojan, esto es más allá de la ridiculez.

En cuanto al comentario específico que hizo Sindy, acerca de que dije en broma que podría matar a su papá porque estaba enojada con él, nuevamente llegamos al problema de contexto. Realmente sí hice el comentario, pero si hablaran con Sindy (o se les hubiera permitido ver más de la entrevista) sin duda verían las cosas con mucha más claridad. Ella mencionó que yo lo dije bromeando, lo cual, en parte, fue cierto. En esos tiempos, estaba viviendo bajo un nombre falso en un país extranjero, huyendo de una sopa de letras completa de agencias de la ley, trabajando por aproximadamente un dólar la hora. Bajo todo ese considerable peso, estaba absolutamente aplastado a causa de mis sentimientos de culpabilidad tanto por lo que había hecho como por la mentira que estaba viviendo. Lo que quería hacer, más que ninguna otra cosa era poder hablar con alguien, cualquier persona, acerca de lo que había pasado en mi vida en los años anteriores. En toda mi vida, una sola vez había podido abrirme con alguien, con esa mujer de la cual he hecho referencia en este sitio web como “Ella”. A “Ella” la quería y necesitaba, más de lo que me fuera posible expresar. Sindy y yo teníamos una relación muy cercana, pero no exactamente en la forma en la que se ha representado. No hay duda que yo estaba intentando hacer que Sindy cupiera en el espacio donde solo “Ella” podía caber. Cuando hice el comentario acerca de su papá, lo que realmente estaba haciendo era tratar de abrir la puerta hacia el pasado y decirle la verdad a Sindy; poder descargarme. Este no es un tema que uno simplemente escupe a medias de una conversación casual, obviamente. Yo estaba tanteando las aguas, observando la reacción que tendría hacia el comentario, para ver si tal vez finalmente podría hablar acerca del 10 de Diciembre. Si ella hubiera dicho, “¡Bah, estás loco!”, o algo parecido a eso, podría haberlo hecho. Sin embargo, ella cambió el tema, y no pude seguir adelante. Hice exactamente lo mismo con su hermano, después de que él hizo el comentario acerca de un fulano que lo había hecho enojar en la misma forma en que a veces nos lleva a decir “Estoy tan enojado que podría matarlo” cuando alguien nos da el cortón. En realidad, ustedes podrán ver la referencia a este incidente en el relato del viaje. En fin, sin importar que tan fuerte era mi deseo de hablar con Sindy o Ubaldo, nunca se sintió como que era algo que fuera conveniente hacer. ¿Cómo le dices a alguien tales cosas? Bueno, de todos modos, lean el relato del viaje. Habla por sí mismo. Claro – y esto es la parte que realmente es importante – si 20/20 se hubiera molestado en enseñarles toda la entrevista, NO NECESITARÍA EXPLICAR NADA DE ESTO PORQUE YA LO HICE (EN LA ENTREVISTA). Pero ustedes, las marionetas, solo se les da a ver lo que Nueva York quiere que ustedes vean, así que bailan a su música. Despiértense. La realidad tal vez no es bonita ni cálida, pero cualquier verdadero ser humano preferiría estar incómodo a estar dopado en una ilusión. Un pastor que conocí en una ocasión me dijo que él creía que es parte de nuestra naturaleza ser malos unos con otros, y que yo recibía correspondencia de odio porque así las personas no tienen que sentirse mal por verse y actuar lo que verdaderamente son, cuando el blanco del ataque es alguien como yo. En otras palabras, es una forma fácil de justificarse. (Tiendo a estar de acuerdo con él, aunque no siento que esto es el resultado final de una serpiente que habla o dos hippies en el jardín, sino más bien un producto de nuestra evolución incompleta, a saber, que somos mamíferos con glándulas adrenales que son demasiado grandes y lóbulos frontales que son demasiado pequeños.) La cantidad de correspondencia de odio que recibo después de una de estas entrevistas es pasmosa. Estuve particularmente abatido por lo que me imprimieron del fórum del internet. En mi tiempo aquí, he aprendido a tomar todo lo que se escribe y sube al internet con un grano de sal del tamaño de Jupiter (o sea…tomarlo de quién viene), porque las personas dicen y hacen cosas por internet que nunca, en un millón de años, dirían o harían en ningún otro foro. Y aun así, en ocasiones hay piezas de información que pasan a través de los filtros. Una “amiga” mía de la preparatoria escribió en el sitio de internet de la cadena televisora ABC, y básicamente aceptó que fui uno de sus “verdaderos” amigos en días muy oscuros, y un hombro en el cuál pudo llorar. (Y, por si se te olvida, señorita EH – y sí, sé exactamente quién eres, ya que el internet no se acerca para nada a la noción de permitir anonimidad como algunos ignorantes quisieran creer – que llegó mucho más allá de ser simplemente un hombro en el que pudiste llorar, ¿no es así? No lo estoy diciendo en el sentido romántico, quiero decir en el sentido de tu-no-estarías-viva-si-no-fuera-por-mí. Te dije en aquel tiempo que siempre respetaría tu privacidad, y me mantendré a esa promesa, a pesar de lo que me GUSTARÍA decir aquí. Con qué rapidez envolvemos el pasado y lo metemos a cajas de cartón, como las viejas fotos de nuestra juventud, para nunca volverlas a retirar del ático.) Esta misma “amiga”, a pesar de que jamás me volvió a dirigir la palabra desde nuestra graduación, ni dió un paso fuera del velo de su propio dolor el tiempo suficiente para notar que yo también me estaba ahogando en un charco muy público en la preparatoria, imperiosamente me juzga digno de estar en el Pabellón de los Condenados a Muerte, y siente que está capacitada para decirle al mundo que el Bart que ella conoció se ha ido. Me entristece, Liz, ver que nuestra amistad haya llegado hasta aquí. Tal vez hubieras podido escribirme, en vez de escribirlo a todo el mundo. Ya he comprobado, en incontables ocasiones, que sé ser un verdadero amigo para ti. Lástima que no pudiste regresar el favor.

(Por cierto, Dixie, gracias por dar la cara por mí. La única razón que tengo esperanza en nosotros como especie, es por personas como tú. No es mucha esperanza, pero es lo mejor que puedo ver desde aquí.) Esta cosa de ser llamado sociópata realmente me molesta en gran manera. ¿Admitiría libremente, un sociópata, sus males, buscando tomar el tamaño leonico de la culpa, aún cuando todos sabemos que el verdadero asesino, la persona que verdaderamente asesinó a dos personas, está sentado muy seguro lejos del Pabellón de los Condenados a Muerte? Rara vez comento sobre esto, pero tengo que preguntar: ¿Por qué nadie está sorprendido sobre este punto? Todos me dicen: “sé honesto; di la verdad.” Y eso hago, pero de repente estas mismas personas, estas personas que afirman que somos una nación de segundas oportunidades, salen gritando en busca de sus horquillas. Bien, ahora la verdad: por todas las veces que he sido llamado asesino, por todos los despliegues publicitarios, nunca he matado a nadie. Lo que pasó el 10 de Diciembre fue un juego enfermizo de mi parte, el producto de unos muchachos muy ilusorios, pero nunca debió haber pasado. Solo una persona involucrada en esto es el asesino, y ese no soy yo. Nadie me ha comentado lo que se mencionó sobre esto en el programa en la cadena ABC, pero me imagino que una calumnia es una calumnia.

¿Intentaría un sociópata, por más de un año, instituir un programa de donación para trasplante de riñón en el Departamento de Justicia Criminal de Texas? Fallé en esto, es verdad, pero principalmente porque nadie allá afuera quiso ayudarme a escribir cartas. Nadie creyó en esto como yo. Ni les importó.


¿Habría hecho un sociópata donaciones a múltiples obras de caridad, dinero que saliera de su cuenta para gastos personales en el Pabellón? (Mi papá me ayudó con esto; lo puede verificar.) ¿Hubiera hecho esto un sociópata, aún sabiendo que quedaría muy poco para su uso personal? ¿Se pasaría incontables horas preocupándose sobre las transcripciones de los hombres con fechas de ejecución, tratando buscar los medios para mantenerlos vivos? ¿Cuidaría de sus vecinos indigentes, cuando todos los demás los han abandonado? Nunca sabrán la extensión de todo lo que hago en pro de las personas, porque rara vez hago mención de mi persona en buena luz. Siempre he sido duro conmigo mismo, y probablemente siempre seré duro conmigo mismo. Uno de estos días, probablemente después de que he partido, algunas de estas cosas empezarán a salir. No que muchos de ustedes estarán poniendo atención ya más, ya que siempre habrá una nueva bruja a quién temer y cazar. Esta misma “amiga” de la preparatoria escribe: “Oré por él anoche, y no me arrepiento de haberlo hecho.” Qué nobleza. Este comentario encapsula bastante bien la razón completa por la que tengo problemas con el Jesús Americano. La oración, la cual, como yo la entiendo, debe ser hermosa y llena de amor, aquí está siendo usada como un método de establecer un lugar de superioridad. Que se digne en orar por mí da a suponer que quiero y/o necesito su oración, y automáticamente me pone en un nivel mucho más por debajo de ella. A la misma vez, no nos perdamos el muy obvio propósito adicional de buscar aprobación pública por haber efectuado lo que ella ve como un acto virtuoso. Carámba, parece, no sé, un poco NARCISISTA. Lo que lo quieran llamar, la actitud en su totalidad se acerca mucho a las mismas aguas del egoísmo por la que ella, de todo corazón, me condena. ¿Una persona con inclinación religiosa demostrando hipocresía? ¡Shock! ¡Horror! ¡Eso nunca antes ha sucedido en la historia completa de la humanidad! Mencioné anteriormente acerca de mi fé que se deshilacha. Hablaré sobre eso otro día, pero probablemente pueden darse una idea de dónde se derivan mis problemas. Ya no hago mucha oración. He visto demasiado, aprendido demasiado sobre el mundo. Yo y Dios, tenemos nuestras conversaciones, y tenemos nuestras peleas. Pero, sea lo que yo sea, monstruo o no, nunca he sido un hipócrita. Nunca he falsificado hacer contacto con el Numinoso (deidad, sobrenatural), simplemente porque las personas sentadas junto a mí tienen sus manos alzadas hacia el cielo. A pesar de las etiquetas o nombres que se me han dado, nunca me he visto como mejor que los demás. En su mayoría, he pensado que soy peor. Y les prometo esto: Nunca seré un hipócrita. ¿Pueden ustedes decir lo mismo? La mayoría no pueden. Pero, ¿qué más se puede esperar encontrar en una nación cuyo libro más robado es la Biblia?

Tantum religio potuit suadere malorum

(Hacia tales alturas de maldad son los hombres llevados por la religión)
Lucretius – De Rerum Natura

En lo que respecta a preguntas sobre religión, las personas son culpables
de toda posible forma de delito intelectual y de deshonestidad

Sigmund Freud – El Futuro de Una Ilusión.



Haga click AQUÍ para leer el relato del viaje a México.

© Copyright 2009 por Thomas Bartlett Whitaker.
Todos los derechos reservados.

Saturday, May 2, 2009

MB6 2.0: Y Ahora, Algo Totalmente Diferente

Mayo 2, 2009 – Sábado 2:15 p.m

Como dijo en cierta ocasión uno de mis cantantes favoritos, Bob Dylan: “Ya que los tiempos, ellos están cambiando.” Es primavera, y ya que he limpiado mi “casa” con una persistencia que se aproxima a convertirse en un ritual, pensé que sería bueno darle una acicalada al viejo sitio web, como se le dió al pueblo Potemkin. En realidad he querido hacer esto ya por un buen tiempo, pero otros asuntos parecen siempre tener prioridad. Como pueden ver, ya se fueron los días en que tenían que entrecerrar los ojos para poder leer la pequeña y blanca letra sobre un fondo totalmente negro. Todo ese esquema de color fue idea mía, ya que más o menos encajaba con mi disposición descarnada la cual deseaba hacer relucir en mi primera edición de MB6. En otras palabras, encajaba con mi humor, el cual, entendiblemente, era negro. Sin embargo, comenzé a recibir quejas poco después de que las personas empezaron a leer este tren descarrilado. En vez de arreglar el problema, empequeñecí aún más las letras, lo negro lo hice aún más profundo, e invertí en forma pesada en una reserva de LensCrafters (marca de lentes). Ahora que he hecho mi fortuna de sus ojos dañados, pienso que gentilmente puedo cambiar el esquema de color.Estoy bromeando; en realidad lo quería cambiar hace tiempo, pero era más importante para mí no molestar a mi prima, por lo tanto, el cambio tuvo que esperar hasta que pudiera conseguirle un poco de ayuda. Y, efectivamente, la caballería ha llegado: Quisiera públicamente agradecer tanto a Tracey como a Tonya (San-Fran Tonya, ya que últimamente tengo demasiadas Tanya/Tonyas en mi vida) por ayudarme a transformar el viejo sitio de Hotmail a un formato de blog. Nunca me sentí cómodo en pedirle a mi prima Victoria que hiciera más cosas para mí, ya que ella tiene una vida, tratando de sacar su Maestría y un proyecto super secreto para uno de los museos en el centro de H. Espero que este formato permitirá que el sitio sea menos consumidor de tiempo para todos.

Este nuevo sitio también abrirá unas nuevas funciones para mí. Siempre he deseado que este sitio sea enriquecido con medios de comunicación: más fotos, videos, enlaces, artículos, etc., los cuales pueda ayudar a demostrar un punto en particular que estoy tratando enfatizar. Ahora me es posible hacerlo, y al presente estoy “plantando” muchos de mis viejos escritos con contenido adicional. Esto incluirá traducciones en Español de la mayoría , si no de todos, los escritos recientes. Le pido a los lectores bilingües que por favor mantengan en mente que en realidad, muchas de mis referencias literales, o expresiones, solo tienen significado en inglés, y simplemente no hay traducción adecuada al español. Cualquier traducción, en su forma más cercana, es una aproximación (¡gracias Dorothy para tu apoyo constante! ).

Ustedes, los pocos, este, lectores que han estado conmigo desde el comienzo, en el tiempo en que este sitio era más exclusivo que el Jardín del Edén, notarán que estamos restableciendo el sistema de alerta de email cuya vida fue corta. Sin embargo, esta vez, todo se hace a través de alimentador RSS (“RSS feeds”) los cuales, de todos modos, son mucho más 133t. Si les gustaría ser informadps cuándo haya nuevo contenido en este sitio, todo lo que tienen que hacer es buscar el indicador “Follow This Blog” (Siga este Blog) que se encuentra en la columna del lado derecho, y hacer click sobre él. Pequeños duendes mágicos se presentarán ante ustedes, les prepararán una rica taza de té, sacudirán y acomodarán su almohada para sentarse y maximizar su experiencia visual. Asimismo existe una versión menos espeluznante - sin duendes - la cual fuertemente recomiendo.

Por último pero no de menor importancia, he autorizado a Tracey para abrir una opción para escribir comentarios. Hago esto con gran inquietud, ya que he visto el núcleo brutal y cochino del grupo que apoya la pena de muerte, y no estoy seguro que puedan ayudarse a sí mismos dándome sus insignificantes dos centavos de opinión. Sin embargo, si tienen un pensamiento inteligente, ya sea a mi favor o en contra de mí, eso está bien. Prefiero minimizar cualquier tontería aduladora, si es posible, ya que ya estoy bien cimentado en mis creencias de lo maravilloso que soy, y no requiero de estimulación adicional a mi ego. (Nota: Por cierto, eso fue un sarcasmo…sé que algunos de ustedes no tienen concepto de la idea, así que pensé que les ayudaría un poco.) Lo que sí quiero evitar en forma absoluta son las histerias infantiles feas y retrogradas que invariablemente veo desarrollarse en los blogs de crímenes. Ambos lados empiezan con unos cuantos puntos válidos, pero después todo se torna en un espectáculo feo en el cual cada tercera palabra es una que no quisieran que escucharan sus hijos. Vayan a otro lugar a hacer eso. No me importa la crítica, ya que solamente un tonto puede creer que es libre de error, pero si sus comentarios no contienen un cierto nivel de razón o lógica penetrante, los proscribiré. Si no podemos actuar en forma civil, y tengo que pasar más de unos cuantos minutos fungiendo como padre de ustedes, simplemente me daré la vuelta y cancelaré la sección. Por favor no hagan que me arrepienta de haber dado apertura a este blog. Tengo el presentimiento que voy a arrepentirme, ya que nunca resulta sin castigo cuando se confunde lo real con lo ideal. (Como siempre, cualquier comentario que requiera una respuesta de parte mía necesitará ser dirigida a mi persona por correo normal.

Parafraseando a Horacio, espero que todo salga bien en Coríntio. Estoy abierto a sugerencias de cómo mejorar a la vieja chica. Haciendo mis cálculos, este sitio tiene como 22 meses de edad, ya pronto para entrar a la vida de “los terribles 2”. Veo esta imagen bastante divertida, ya que tengo unas sorpresas bastante desagradables guardadas para el Departamento Correccional de Texas a la vuelta de la esquina. Cuando un hombre se encuentra atrapado entre el mazo y la tumba, ¿realmente esperan que simplemente se acueste y muera? Me han hecho fiero, esta criatura que está subarrendando el espacio en el que solía vivir. Solo porque he elegido que la violencia física sea un anatema en mi vida no significa que no voy a pelear en otras formas. Esperen y observen.

Como forma de invitar a algunos de ustedes que son nuevos dentro de mi “privacidad pública” tengo unas cuantas imágenes para ustedes. Como pueden imaginar, no existen muchas fotografías que se han tomado dentro del edificio 12. Las fotos que a continuación muestro fueron tomadas de un video que estuvo en el internet por corto tiempo, en el que ciertos procedimientos que deben llevar a cabo los oficiales se video-grabaron con propósito de entrenamiento. Si logro nuevamente encontrar este video-metraje algún día, lo voy a anexar aquí. Hasta esa fecha, estas tomas son unos pocos aspectos de mi vida. Hay varias que muestran a dos oficiales (vestidos con camisas grises/chalecos y pantalones negros) parados en frente de una celda. Esta es una muestra lo que es una revisión de rutina en el Pabellón de los Condenados a Muerte. En el video, se muestra donde los oficiales le están pidiendo al ofensor que se quite toda la ropa y se las pase, la cual inspeccionan a través de la pequeña abertura que se encuentra como a dos pies del piso. En la siguiente imagen pueden ver a un prisionero (vestido de blanco) agachándose para que puedan esposarlo por su espalda. Esto pasa cada vez que uno sale de su celda, hasta para ir a la regadera. En esta imagen en particular, también pueden notar como es nuestro lavamanos/escusado, lo angosto del cuarto, y las dos pequeñas aberturas tipo ventana en cada una de las puertas. Esto es la totalidad del espacio que tiene un prisionero del Pabellón como vivienda, y pasa cada momento de su vida en este lugar, exceptuando las pocas horas de recreación que se le da a la semana. Las siguientes imágenes muestran el área exterior de recreación y el cuarto interno de recreación. De nuevo, al ser colocado en ésta área, está solo. Finalmente, pueden verlos pasando la charola a través de la abertura tipo ventana en la puerta. Me fascina esa foto: la charola está desbordándose de comida, y hasta se ve lo que parece ser un pedazo enorme de pastel del lado derecho. Jaja, son unos tontos. Pastel. Y cambiando de tono de la plática, la comida sí mejora bastante cuando los inspectores del estado llevan a cabo su revisión anual. El equipo de limpieza realmente limpia, el equipo de pintores, realmente pinta, y se prende el aire acondicionado. La vida casi es soportable, durante unos cuantos días al año.

Casi.

Pabellón de los Condenados a Muerte en Polunsky

Inspeccionando la ropa de un prisionero después de que el prisionero se la ha quitado completamente, quedándo desnudo.

Siendo esposado por la espalda antes de salir de la celda.

Permitiendo que las esposas sean retiradas antes de tener recreación exterior.

Area de recreación interior

Charola con comida



Vídeo completo


Haga clic aquí para leer el informe de Amnistía Internacional
"la crueldad demasiado, demasiado poco Clemencia
- Texas se acerca 200a actual gobernador en virtud de la ejecución"
(en Inglés)

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Friday, April 17, 2009

Toma Cuatro

Abril 17, 2009 (Viernes) – 4:15 a.m.

Ah, este artículo tan pobremente escrito. En tres ocasiones he colocado centavos sobre sus ojos sin vida, aunque no me he dado por vencido en intentarlo de nuevo. Originalmente escribí esto a mediadas de Enero, y fue interceptado por la Gestapo, o como quieran llamar a la gente que lleva a cabo las funciones aquí en Gulag Polunsky (Esa fue una metáfora mezclada y fea…me supongo que debería haber dicho la KGB para que se combinara con el comentario sobre Gulag…no sean demasiados duros, es mi primer intento en escribir después de tantos meses.) Cuando vivía en la Sección C, la regadera de mi sección estaba esquizofrénica, y se iba de calientito/frio a caliente/frío aproximadamente cada medio minuto. Entre maldiciones, suspiros y exclamaciones, en ocasiones me imaginaba que existía un cuarto, enterrado en las profundidades de la tierra, en las que grupos de raquíticos gnomos grises le daban vuelta a válvulas oxidadas, y de esta forma poder dar una explicación a la situación. Ciertamente podría pensar en razonamientos más lógicos para explicar el problema enloquecedor del agua, pero este razonamiento parecía más divertido. Es lo mismo con la correspondencia. En realidad, estoy seguro que se trata de una desaliñada y cansada mortal de Livingston la cual revisa con reproche mi prosa y la ve indigna de que saboree el aire libre. (¡Ya tengo un editor! ¡Wow! ¡Me estoy yendo para arriba en grande! ¿Cuándo lograré mi contrato de película y mi hermosa esposa-actríz que me abandonará después de seis meses de matrimonio?) Esta tipa probablemente hasta siente que está haciendo lo Correcto, y le agradece al Jesus Americano por darle el “don de discernimiento”. Ya estoy más o menos acostumbrado a esto. Es por eso que escribo a máquina usando papel carbón (A ver si ahora no me prohíben el uso de papel carbón.) Por lo tanto, mandé la segunda copia el 10 de Febrero, sin editar, pero con nueva fecha. ¡Striiiiiiiiiike dos! “Es curioso”, pensé, “que esto solo ha pasado una vez antes.” Mandé la última copia la primera semana de Marzo, y parece como que ésta también se fue por el hoyo oscuro. Más y más curioso. No me he esforzado demasiado por pegarle duro al Departamento Correccional de Texas en ninguna de mis entradas. Simplemente escupo la verdad, como dirían los campechanos, y ni siquiera hay necesidad de exagerar. Poseo la bendición de tener un opositor que es tanto orgulloso como imbécil; una verdadera mezcla maravillosa que está madura para ridiculizar y parodiar. Efectivamente, el artículo en cuestión tenía muy poco que ver con comentarios negativos. Simplemente era una descripción del calvario de pasar por una evaluación psicológica. Sin embargo, la evidencia sugiere que existía algo que causaba objeción en contarse. En verdad que no me puedo imaginar qué podría ser.

He de ser un masoquista de closet porque aquí va mi intento número cuatro. Cuento con solo lo más básico de mis notas de mis escritos anteriores, lo cual les proporcionaré. Podría intentar volver a escribir todo como si fuera principios de Enero, pero realmente no pienso que sería posible recrear una versión auténtica del pasado, sin que un pequeño fragmento del presente se asome para dar sus nuevos puntos de vista. Toda historia es revisionista. Por lo tanto, tomen un paso conmigo hacia el pasado…

En algún lado sobre mi cabeza pulsa una barata luz de halógeno. Mirar hacia ella lastima mis ojos, así que no lo hago. Mi visión está arenosa y algo monocromática, como si estuviera divisando la vida a través del lente de la película Zapruder. Mi atención se dirige hacia dos siniestras sombras con forma humana que empiezan a surgir encima de mí, sus detalles deslavados en oscuridad debido a la iluminación de fondo. La sombra de la derecha, creo, mete su mano dentro de su maleta de piel sintética negra y saca un marcador indeleble negro, procediendo a dibujar lo que parece una línea continua a lo largo de mi frente, rodeando mis orejas, y nuevamente al centro, dibujando lo que parece un ecuador alrededor de mi cráneo.

“Sierra” ordena la voz, y veo el reflejo de luz que proviene de algo metálico, parecido a cuando la luz te ciega al estar esperando que cambie el semáforo antes de cruzar una intersección. El metal huele al cobre de monedas de centavo, y, por alguna razón, a dulce de algodón. Lentamente los dientes muerden mi piel y mis oídos detectan un sonido raro, parecido a dos piedras frotándose. Finalmente esto es seguido por un sonido mojado de aspiración, y repentinamente la parte superior de mi cabeza se encuentra sobre la mesa enfrente de mí. “¿Así se ve mi pelo en realidad?” Me pregunto. Necesito aprender a cortarlo más parejo…

“¿y bien?” dice la figura a mi izquierda, la mujer.

“Maldición,” respira el doctor-análogo. “Tenías razón. Esta maldita cosa es más pequeña que una manzana.” A regañadientes mete la mano dentro de su billetera y saca un billete. Antes de que se lo dé a ella, veo la cara de Benjamin Franklin sonriéndome. La doctora le manda una mirada al doctor de “¿Por qué dudas de mí?”, y mete el billete a su bolsillo. Ambos se retiran por un momento, lo cual causa que mi visión se haga borrosa. Cuando regresan, ambos están sosteniendo sondas metálicas.

“Hmm, vamos a ver que hay debajo de este, digamos, capuchón viejo.”

Repentinamente, mi pierna empieza a bailotear con energía.

“No…no la cosa esa gris que parece fideo…intenta el pedazo café, ¿eh?”

Empiezo a cantar “Blue Moon” y tengo el pensamiento de paso que eso que los doctores llaman “práctica” está bastante estropeado.

“No…oye, ¿crees que si jugeteo un rato con ese pedazo pequeño rosa puedo hacer que cambie a falseto?”

“Apuesto cinco dólares a que no puedes.”

“Apuesta aceptada.”

Bueno, puede ser que no fue así. Pero sí me reuní recientemente con un psicólogo y su asistente y la reunión fue bastante intensa, aún cuando no se llevó a cabo ninguna lobotomía. La evaluación duró todo el día, y fue, en cierto modo DeSadiano, agradable. No estoy seguro cuántos tests y preguntas contesté pero cuando todo se dijo y se terminó, me sentí como si mi cabeza hubiera sido pasada por un procesador de carne.

Nunca tuve ningún tipo de evaluación psicológica durante mi juicio. Todos los pequeños e ingeniosos términos psicológicos que escucharon siendo intercambiados en los noticieros tuvieron su origen en el grifo con agua de caño que es la boca de mi asistente de fiscal. Ninguno se basó en alguna otra cosa más que su opinión, un producto de su arte. Claro, en nuestro amado país, la gente puede decir lo que bien les plazca, y la mayoría les creerá si lo dicen con suficiente convicción. Eso pasa cuando una nación de personas se convierte en una manada de ovejas. Mi propio abogado no se molestó con la psicología, afirmando que no necesitaba preocuparse por ese aspecto de la situación. En realidad, se trataba de dinero, como parece siempre ser con los abogados. Cualquier evaluación hubiera sido descontada de sus honorarios. (Por cierto, esta es la razón por la que no tuve un especialista en mitigación o un abogado secundario, ambos requeridos para que un juicio se considere justo. Claro, yo no supe eso hasta DESPUES de que se me sentenció y empezé a estudiar leyes por mi cuenta. ¿Por qué esperé hasta después del juicio para aprender leyes? Porque la Cárcel de Condado de Fort Bend cerró la Biblioteca de Leyes, impidiendo que yo pudiera tener acceso a los recursos de información que me hubieran permitido darme cuenta de lo engañoso que pueden ser los abogados. Esto no es nada fuera de lo común. La justicia en el juzgado moderno Americano es nada menos que una ilusión.)

Desde mi llegada a Livingston, he estado luchando para que me den algún tipo de asistencia mental, pero ya que no estoy dispuesto a soltar pistas en cuanto a mí mismo u otros, no tienen interés en escucharme. Mi abogado de orden judicial finalmente hizo lo correcto y arregló una reunión para mí con un psicólogo de Houston, al que llamaré el Dr. H, por respeto a su privacidad.

En general fue un día raro. Tomé por hecho que estaría reuniéndome con este doctor en el cuarto de visitación, hablando por medio del teléfono, a través del vidrio. Vivir en segregación administrativa te separa del mundo – y esa es la intención. Las personas que inventan tales lugares consideran que esto es un abismo puramente físico, un requisito vital (según ellos) en las prisiones modernas Americanas. No se les paga para pensar más allá de los aspectos más tangibles de aislamiento, y honestamente, somos personas sorprendentemente adeptos para ignorar las profundidades de un estanque al observar la hermosa elegancia de la superficie. El aislamiento es un cáncer, con ácido que inevitablemente carcome la profundidad de tu corazón. No siempre notas que tan profundo ha grabado su camino dentro de ti, lo cual es afortunado, en mi forma de pensar. Si te dieras cuenta del tiempo en que los barrotes y hierro que tanto odias realmente se han convertidos en necesidad para que puedas funcionar, te trastornarías aún con más rapidez. Tuve una probada de esto cuando se me condujo dentro de un pequeño cuarto “de visita de contacto” de 10X10, en vez de a la cabina normal. Una hincada rápida para que me quitaran las esposas a través de la ventanita en la puerta, y me encontré en un cuarto abierto junto con otros dos seres humanos. Ningún abismo. Ningún vidrio. No sabía qué hacer. ¿Saludo de mano? ¿Es el decoro apropiado?, el viejo , el cual anteriormente se preocupaba de esas cosas se preguntó. ¿Quieren tocarme? ¿Me animo a extender mi mano con la esperanza de poder sentir la piel de otra persona tocando la mía? ¿Y qué si solo se quedan mirándome y me dicen que me siente? Al fin, me senté con mi mirada fija en mis zapatos durante un momento, y después decidí arriesgarlo. Primero, hacia la asistente, la cual no titubeó. Manos frías se encuentran con piel cálida, se encuentra con…toque. Siguió el Dr. H., aunque él permaneció sentado. Rodeé la mesa de madera aglomerada circular y me senté, las cadenas en mis piernas tintineando. Me mantuve sentado, y sentado, y sentado, sin lograr que mi lengua o mi cerebro contestaran algunas preguntas muy directas y sencillas. Es muy difícil poderles explicar esto o aún explicármelo a mí mismo. La vida aquí…la única vez en que estás cara a cara frente a alguien es cuando te llevan a la regadera, o cuando te revisan totalmente. Llegas a asociar el contacto cara a cara con violencia, autoridad, con todo tipo de situaciones negativas. Estás TÚ y están ELLOS, y después de un tiempo esta división llega a ser una impresión permanente en tu mente. Me sentí enojado, tan enojado, y sin embargo no podía identificar la razón o causa. Simplemente enojo. Finalmente pude explicar algunas de mis dificultades, aunque no creo que ni el doctor ni su asistente pudieron realmente entender. Este no es un ambiente en el cual se llevan a cabo muchos experimentos, así que en realidad no es culpa de ellos que no entendieran el efecto que había tenido sobre mí. Es algo sumamente estropeado el darse cuenta que de repente tienes la habilidad de volar, solo para requerir la seguridad del capullo para poder sobrevivir.

La sesión duró todo el día, y tengo la intención de algún día poder compartir los hallazgos, si es que me los proporcionan. No estoy seguro que tal cosa sea buena para mí o que no sea buena, pero siento que es necesario si es que voy a vivir a mi promesa de transparencia. Deberá ser una lectura interesante.

Ha pasado casi una semana desde que me reuní con el Dr. H. Desde entonces me he estado sintiendo muy desconectado. No puedo escribir. No puedo jugar ajedrez. Me siento como si se me ha mostrado, como un reflejo de paso, una pieza vital de mi interior, y es fea fea fea. Soy bastante bueno en sobajarme a mí mismo y llevé a cabo un poco de esta actividad al llegar algunas de las revelaciones que he tenido en las últimas noches. Tal vez no hago esto tan a menudo como antes, lo cual me da algo de esperanza, pero dudo que logre aprender a ser optimista cuando se trate de mí o de mi valor. Muchas, pero muchas personas me han dicho que no me sé explicar. Es verdad. Es verdad. En ocasiones se debe a una simple falta de habilidad, aunque más frecuentemente es producto de cierta creencia que siempre he sostenido: No me gusta mostrar mi juego en una sentada. Nunca he creído que deban existir hojas con todas las respuestas cuando tiene que ver con gente. En esta época en que se exponen totalmente en facebook, creo que prefiero los métodos antiguos de poder conocer a una persona con el tiempo. Creo que soy culpable, sin embargo, de llevar esto al extremo. Me gusta dar pistas, y ver quienes harán la tarea necesaria para poderme entender. He identificado que esto es producto de mi juventud más o menos falta de identidad, en que siempre fui observador de los más diminutos detalles que las personas, sin saber, dan a conocer. Esto se produjo por el deseo de encajar, o en un intento de emulación. Pienso que el producto fue inevitable. Soy muy, pero muy bueno en leer a las personas. Siempre desee que alguien pusiera el tiempo y esfuerzo en analizarme a mí como yo lo hacía con ellos. Sin embargo, la gente no funciona así. Me he vuelto muy cómodo con la simple verdad de que nunca seré tan interesante para la humanidad como la ha sido la humanidad para mí. Sin embargo, aún tengo el hábito de bambolear la zanahoria por allí, en lenguaje figurativo, en vez de solamente decir lo que estoy queriendo expresar.

….y ahora, de regreso al presente.

Creo que en las tres versiones originales, discutí algunos puntos raros del mapa de mis patologías dóciles (o no tan dóciles). Ya no tengo ningunos de esos materiales, pero me imagino que no tiene importancia. Creo que lo que se me hizo más interesante a primera vista es que la depresión de Enero ha decidido desempacarse y relajarse un rato. La resistencia en escribir que sentí en Enero me ha entumecido un poco y ahora no me puedo expresar como antes. En cuanto al ajedrez, lo dejé para siempre, o eso creo. Aún mi escritura de cartas ha sufrido. Simplemente he tenido cero deseo de tocar el papel con un lápiz en los últimos meses. Claro, lo he racionalizado en todo tipo de formas. Primero me dije “O.K. Estoy deprimido.” Por alguna razón, puedo entender cuando estas palabras salen de la boca de alguien más, pero cuando yo las digo, me quiero dar un golpe. Después que hice a un lado la excusa de depresiones, llegué a la política de “MB6 no está haciendo ninguna diferencia, así que mejor ni me tomo la molestia” para justificar mi falta de creatividad. En cierta forma es verdad que una buena parte de la atención que recibo es negativa, y es fácil llegar a la creencia de que mi vida sería mucho más fácil si quitara este sitio web. El caso es: algunos individuos que andan por allí han decidido que es muy divertido llamar a la unidad (en forma anónima, claro) y aventar la historia de que los estoy llamando, ¡“en este mismo momento” por un teléfono celular! Probablemente pueden imaginarse la carnicería que se produce con esto sin mi ayuda. Instantáneamente me caen, y duro. Ha llegado CS/CN con todo y armadura. Ocho veces me han caído hasta este momento en que les escribo esto, aunque no dudo que para cuando lo hayan leído, ese número se incrementará. Ahora, de seguro, un individuo con lógica y racional ya debería haberse dado cuenta a estas alturas de que esas llamadas son una tontería. Creo que sí se han dado cuenta. Simplemente que…es una carta abierta para mostrar su autoridad y poder, ¿o.k.? Les da permiso de hacer lo que ellos quieran, lo cual es destruir. No les agrado mucho, y eso es suficiente razón. Es más o menos gratificante ver sus miradas de absoluto desaliento cuando salen de mi celda privados de la victoria de haber encontrado un teléfono celular o un bazooka. Ah, pero tienen su venganza, aún en esto. No se disfrazaron para una fiesta de baile country para salir sin nada. Confiscaron mi radio hace un tiempo atrás, estando conscientes de que no hay más en la tiendita, y no habrá hasta ya entrado el verano. Se llevaron mi pintura y se me anotaron puntos negativos por posesión de dicha pintura. Ese me enchiló un poco. Mi papá se casa el 9 de Mayo, y había terminado la mitad de una pintura que estaba haciendo como regalo para él y su prometida, Tanya. Era lo único de valor que podía ofrecerles, y ahora eso también se me ha negado. He perdido algunos libros y ropa y algunas cartas y comida. También algo del trabajo legal.


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Espero que cualquiera de ustedes, grupos a favor de la Pena de Muerte, que sea responsable por esto se sientan contentos con lo que hicieron. Váyanse a casa y junten a sus hijos para que puedan festejar con ellos contándoles la historia de cómo tú, Dueña de la Justicia, personalmente arruinaste la semana de un cochino convicto. Estoy seguro que te amarán y estarán totalmente maravillados de tu superioridad moral excepcional. Cuéntaselo también a tu grupo de estudio Bíblico, en los tonos piadosos de autosatisfacción que indudablemente sientes. Conseguiste lo que querías por un tiempo. Me detuviste de escribir durante más de un mes. Una estrella dorada para ti. Me imagino que este es el momento en que debo maldecirte, o lo que sea. (encojo mis hombros). Maté un mosquito en mi celda hoy. Me importan tanto tus payasadas cojas como me importó la presencia de ese mosquito. Tú, simplemente, no eres ni siquiera una molestia para mí. Así que, gracias por esta evolución personal. Sigue haciendo tu cosa. No estoy seguro si mis escritos son un completa y total pérdida de tiempo o esfuerzo para ti, Tierra Americana. Puede ser. Pero, de cierto modo me agrada ser una espina, así que creo que seguiré haciéndolo. Por lo tanto, escribo.

Regresando a la cosa psicológica, también me aburro fácilmente. Esta faceta en mí me desagrada mucho. Le puedo poner atención a algo, y si no me motiva, lo hago a un lado con rapidez. Libros, juegos, clases, lo que sea. En mi vida anterior, mujeres. Muchas mujeres. Sin embargo, creo que he mejorado en cuanto a esta tendencia, durante el tiempo que he pasado aquí. Debido a los efectos aún persistentes del Reinado del Error, del buen GW, la recesión casi ha matado mis intentos de terminar mis estudios de universidad. Así que, tiré golpes al aire y me enrolé en un curso por correspondencia de estudios paralegales…es un sentimiento raro y maravilloso presentar exámenes de nuevo. Tengo dos años para completar las 32 lecciones, pero siendo que ya no tengo radio, estoy a paso redoblado para completarlas en aproximadamente seis meses. Tal vez antes. Me gusta ser estudiante de nuevo. Me pregunto ¿por qué nunca tuve este sentimiento de asombro en mis clases antes? Desearía poder ayudar a que otros de los hombres se sintieran de esta forma. Les haría tanto bien, tener metas que alcanzar frente a ellos, y lograrlas. Qué desperdicio.

Agregando a mi resistencia en aburrirme, también tiendo a reaccionar en forma fuerte, aún agresiva, si siento que me están controlando. Me provocaré serio daño simplemente para sentir que no existen cuerdas de marionetas amarradas a mis brazos y piernas. No solo me preocupan estas cuerdas amarradas a gente, sino también a la idea de “debilidades”. Tiempo atrás comenté que tenía menos pelo en mi cabeza que lo que antes tenía. Dije esto, principalmente en un intento de aligerar la situación, algo que frecuentemente tiendo a hacer. Pero, el pensamiento bromístico inicial llevó a sentimientos de vanidad, en escala mayor. No pensarían que pueda existir la vanidad en prisión, pero estarían equivocados. Se intensifica. Entre más veo mi reflejo en el espejo, lo más que me molesto por mi comportamiento estúpido. Quiero decir, en el rango del tamaño del Himalaya en cuanto a pecados, la vanidad realmente es raquítica, patética; como ahogarse en un vaso de agua, ¿no es así?

“Debería ser mejor que esto”, pensé. Así que, hice lo que pensé era mi única opción, y le di una patada a mi vanidad, directa a la cara, y me rasuré la cabeza. Sé que me veo ridículo. Lo sé. Pero también sé que me siento menos imbuido con debilidad, en una forma rara. Ahora no tengo que revisar cuánto pelo tengo – o no tengo – en mi cabeza, y no tengo que escuchar la pequeña vocecita que me dice que estoy poniéndome feo, porque, mi amor, ya estoy allí.

Me perdonarán mis excentricidades, ¿verdad? No creo que ninguno de ustedes tenga concepto del efecto que tiene en uno vivir en este lugar. En ocasiones mis manos empiezan a temblar, y no sé por qué. Frecuentemente tengo el intenso deseo de hablar con alguien, quienquiera que sea, en ocasiones, conmigo mismo, aún cuando generalmente siento que las palabras son un desperdicio de energía. Tales dicotomías me perturban, pero así es como me siento. Camino. Mucho. Cuatro pasos hacia delante, cuatro hacia atrás. Rara vez, hasta me llega este deseo loco de golpear mi cabeza contra la pared de concreto, y no sé por qué. Una amistad mía me mandó un artículo que recientemente fue publicado en el New Yorker (sí, sí, ya sé…simplemente denle una oportunidad, ustedes derechistas) sobre el tema de aislamiento. Me hizo sentir mucho mejor saber que la locura que en ocasiones siento simplemente es una función de mi humanidad, no algo inherente en mí. Es interesante notar que mucho del comportamiento descrito en el artículo es endémico en este lugar. También es interesante notar, en el caso de Dellelo, que él tenía una televisión, radio y acceso a teléfono. En otras palabras, los prisioneros en Texas, en el siglo 21 son tratados mucho peor que los prisioneros en el Noroeste en los 1960s, haciendo a un lado la noción de que el Sur está siguiendo al resto del mundo hacia un futuro más humanitario. He estado encerrado ya durante 43 meses, y he estado aislado por más de 32 de ellos. Resulta que, estar trastornado es un estado perfectamente normal. Whew. Agregaré este artículo al final de este escrito para que puedan leerlo a sus anchas.

Aún cuando todavía me resta ver la evaluación psicológica, la parte que más me preocupa en el rompecabezas de Thomas es mi habilidad de desconectarme de las cosas. “Distante” es como me describen las personas de mi vida anterior. Siempre he sido así. Aún cuando era más joven, tenía dificultad en conectar con las personas, en confiar en ellas. No sé por qué. Quiero saber por qué. Solo se necesita un acto simple de lo que yo percibo ser traición y ya no formas parte de mi vida. Odio esta parte de mí, pero no sé qué hacer para cambiarlo. Esto infecta todo. Amistades. Religión. Amor. Las personas parecen pensar que soy insensible, pero están equivocados. Siento todo. Demasiado. Me sobrecargo, y es entonces que me retraigo. Siempre lo he hecho. Me imagino que mi pregunta real no es por qué hago esto. Mi pregunta real es: ¿Cómo le hago para no ser así? Simplemente un vistazo casual al periódico de hoy me muestra incontables imágenes de guerra, asesinato, violación, genocidio, idiotas locos religiosos corriendo enloquecidos (“Quantus tremor est futurus, quando judex est venturus, cunct stricte discussurus”), políticos mentirosos, sacerdotes mentirosos, todos mintiendo, desastres naturales, mors certa, vita incerta, comerciantes de materia prima comportándose inmoralmente, y sigue y sigue. ¿Cómo lo aguantan? Nadie jamás notó que nunca comí mi cena cuando era más joven y veíamos las noticias estando a la mesa. ¿Cómo pueden ver imágenes de huellas de pies dentados hechas por los dioses de bombas, las fachadas de los edificios abiertas como casa de muñecas, los cuerpos de niños tirados, rojo por doquier, rojo, rojo, rojo, mientras que de un minarete, el khoja llama a los fieles a la oración nocturna, y luego comentan “¡Oh, qué terrible!” e inmediatamente continúan calentado su comida refrigerada? ¿Cómo logran que no penetre en su ser? Llevan a cabo cierto tipo de prestidigitación emocional, e instantáneamente con capaces de seguir con la vida, todavía preocupados por planear el picnic de la oficina mientras yo sigo intentando saber cómo hacerle, aún viendo hacia atrás, como lo hizo la esposa de Lot. Y asimismo, como ella, soy arrasado y borrado. ¿Cómo se permiten sentir en shock una y otra vez, sin ser erosionados a la nada? NO me digan que les causa shock mis acciones, o la acciones de alguien más porque no les creo. Si ustedes verdaderamente se espantan de ver las cosas de que somos capaces los humanos de hacer contra otros humanos, son unos imbéciles que viven sus vidas enterrando sus cabezas en la arena. Vean su mundo, y dejen de cerrar sus malditos ojos. Nunca cerré los míos cuando estaba creciendo, nunca, y les prometo, si realmente observan, si realmente buscan en las profundidades del estanque, los cuerpos que ven encadenados y descomponiéndose en el estiércol empañarán su propio reflejo. Aprenderán a odiar al mundo tanto como yo lo hice, y aún lo hago cuando me tomo la molestia de verlo. Nadie hace chistes mejor que Nietzsche. Tiene tantos chistes buenos de dónde escoger, sin importar que está completamente loco. Uno de mis favoritos se traduce en algo como: “Quienquiera que pelee con monstruos debería tener cuidado de no convertirse en monstruo. Y si miran fijamente en el abismo, durante suficiente tiempo, el abismo regresará su mirada fija a tu ser interior.” El mundo es una bestia horrible, y yo intenté entenderlo. Me volvió loco. Realmente no soy tan difícil de entender, si ustedes ponen atención. Nada difícil.

Creo que este escrito se me salió de las manos. Les di más de la zanahoria que lo que jamás les he dado, o que haya sido mi intención darles. No estoy seguro por qué pensé que fuera tan necesario serruchar tan dentro de la médula. Tan cansado, de repente. Y dejando todo lo insignificante a un lado, estoy seguro que algunas de las cosas que digo les tiene meneando sus cabezas. Tengo una pregunta retórica para ustedes, una que creo ya se las he preguntado antes. Sin embargo, pensar que puedan ustedes meditar un poco más en ella es algo como un ungüento para mí.
¿Creen ustedes que podrían manejar mi situación en forma mejor de lo que yo la he manejado?

“Aquellos que han sacado los ojos de las personas las reprochan por su ceguera.”
John Milton.


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Pena de Muerte por Estado (reportado hasta Abril 2009)


© Copyright 2009 por Thomas Bartlett Whitaker.
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