Wednesday, April 28, 2010

Diario de Espera de Ejecución de Kevin Varga – DÍA 77

Tuve una conversación en el teléfono con mi abogado hoy. Me informó que no sucederá el asunto que esperaba me mandara a un nuevo juicio. Pensé que el asunto tendría mérito pero desafortunadamente para mí, el asunto no lo tiene. Esto fue un golpe triturador para mí. Tenía grandes esperanzas de que se me daría una suspensión de ejecución debido a este asunto, y ahora me faltan 14 días y estoy viendo la quijada de la bestia mientras que se relame por mi vida. Aún tengo la moción que fue sometida PRO-SE pero me temo que eso también fallará. No porque no tenga mérito, sino por la falta de tiempo. Necesita llegar a la Suprema Corte para que me conceda la ayuda que busco, pero me temo que las cortes más bajas simplemente arrastrarán sus pies para evitar que se me conceda la ayuda que permite la moción. Siento que este diario esté lleno de lloriqueo pero no tengo otra cosa sobre la cual hablar. Soy un hombre al cual le queda muy poca esperanza. Aún tengo una grande petición de clemencia, pero eso le corresponde a un hombre que nunca ha concedido un solo caso de clemencia. ¡Diablos! ¡Hasta George W. concedió una!

Regreso mañana con más de mi locura. Se dice que la locura es mejor cuando se comparte, así que siento que es mi obligación hacer que cada uno de ustedes se vuelva tan loco como yo.

Kevin Varga 999368
Polunsky Unit
3872 FM 350 South
Livingston, Texas 77351


© Copyright 2010 por Thomas Bartlett Whitaker y Kevin Varga.
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Tuesday, April 27, 2010

Diario de Espera de Ejecución de Kevin Varga – DÍA 76

Un día más cerca a la locura. He intentado mantenerme positivo y mantener la esperanza viva. Después pasa el día sin palabra acerca de una suspensión de ejecución y la esperanza muere dentro de mí y la locura crece una vez más. ¿Qué tanto tiempo antes que comience a hablarle a las paredes y ellas me regresen la contestación? He escuchado el comentario de que si empiezas a dudar de tu propia salud mental, entonces no estás loco. Estoy empezando a dudar esa declaración. Estoy en una espiral en descenso hacia la oscuridad. Sé esto, y no puedo hacer nada para parar esa espiral en descenso. El saberlo no ayuda en nada. No creo que alguna vez seré esa persona loca que hace un títere de mano con mi calcetín y escucha su cada palabra como si fuera la palabra de Dios. Hay tantos grados de locura. Sé de una sola cura para la locura. La siento creciendo dentro de mí, y es el recibir ya sea una suspensión de ejecución o tener mi sentencia conmutada a sentencia perpetua. Me imagino que simplemente son los pensamientos sobre qué es lo que sigue después de que el veneno logra que los latidos de mi corazón se detengan. ¿Verdaderamente existe un reino de oro como lo dice la Biblia? ¿Hay un infierno que me espera debido a que soy una horrible y asquerosa persona? ¿Existe solo el olvido, un pedazo de carne pudriéndose en la tierra y nada más? Los únicos que realmente conocen la respuesta a estas preguntas son los muertos y parece que no puedo recibir una respuesta concreta de parte de ellos. He escuchado a tanta personas decirme: “todos mueren…”. Bueno, hasta que sean ellos los que tienen que acostarse en una mesa y esperar hasta que el veneno gotee dentro de su corazón, no los puedo escuchar. No le temo al asesinato en sí que el estado va a hacer conmigo; es lo que viene después lo que me tiene acostado en mi cama en un sudor frío en la noche. Siento que si Dios verdaderamente tiene un reino de oro, que yo seré bienvenido, aunque a los barrios bajos ya que, enfrentémoslo, no soy un chico de clase alta aquí. Pero la Biblia dice que el más pobre en el Cielo es el más rico que el más rico en la tierra. Esto es definitivamente algo con lo que podría vivir.

15 días para vivir.

Kevin Varga 999368
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Monday, April 26, 2010

Diario de Espera de Ejecución de Kevin Varga – DÍA 75

Estoy tan cansado de que la gente me diga “¿Cómo estás?” Estoy viviendo en una celda con una cámara que observa mi cada movimiento. Tengo dos semanas de vida y quieren saber cómo estoy. No puedo dar la respuesta que salta en mi mente, ya que me haría ver como un completo psicópata. Quiero decir, ¿Cuántas veces se le puede preguntar a uno cómo estoy, mientras que estoy viendo el abismo, antes de que truene? Siempre he escuchado que lugares como éste conducen a la locura. Nunca había creído esto anteriormente. Siempre pensé que uno podía evitar la locura por sola voluntad propia. Pero cuando uno se encuentra en la posición de estar a días de la ejecución uno se da cuenta que la locura se desliza sigilosamente dentro de uno sin que uno siquiera se dé cuenta. ¿Cómo puedo mirarme al espejo sin ver a un loco que me regresa la mirada? Había platicado con otros que habían estado en este mismo lugar y vivieron más allá de esta experiencia. Me dijeron que esto cambiaría a un hombre. Yo siempre pensé que yo permanecería constante, me ejecutaran o no. He cambiado este punto de vista ya que ahora estoy aquí parado y me he asomado al abismo, y ahora, honestamente puedo decir sin equivocarme que algo me ha mirado fijamente de aquellas profundidades oscuras. Si salgo caminando de esta fecha, estoy para siempre cambiado. Existe un viejo adagio que dice: “Nunca puedes regresar.” Jamás palabras más ciertas se habían dicho. Después de esto no puedo ser el hombre que fui antes de esta fecha de ejecución. Los dejo con este pensamiento…no pueden juzgar a un hombre hasta que hayan caminado en sus zapatos…Créanme cuando les digo que caminar en mis zapatos es tentar el destino con la cordura propia.

16 días para vivir.

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