Saturday, July 3, 2010

Cómo Pasar al Nivel 3 Para Tontos – Parte I



Durante meses ya, he estado desviando las preguntas acerca de mi viaje desafortunado hacia el calabozo que es Nivel 3. Me imagino que he estado jugando estira y afloja conmigo mismo, sobre si realmente quería ir picando de nuevo al desarrolladamente incapacitado gigante durmiente que es el Departamento Correccional de Texas. “Eleve mi categoría” al status de Nivel 1 a mediadas de Junio, y debo reconocer, se sintió agradable ser dado la bienvenida a la buena relación de la máquina. Gozo tener un radio, una olla de calentamiento, libros y comida en mi casa nuevamente (aunque no mi máquina de escribir, la cual está descompuesta; debido a la falta de un contrato con un distribuidor, puede ser que no pueda comprar una durante meses, lamentablemente). En resumen, me agradó estar confortable de nuevo. Fue mi visión consciente del deseo subconsciente de alivio el que ultimadamente meció la balanza hacia una revelación completa: Simplemente me reúso permitir que cosas que son de mi pertenencia se apoderen de mí. Uno tiene que aprender a usar cosas sin requerirlas. Si no existió algo más, mi tiempo en el Nivel 3 me enseño que necesito mucho, pero mucho menos de lo que mi cerebro me dice necesitar, y uno no puede simplemente desechar una excelente lección como esa al momento en que de nuevo el camino se vuelve terso.

Aún así, cuando me senté a escribir esto, me debatía en cuanto a cuáles detalles debería incluir. Al final, pensé sobre las cosas que se preguntaría un visitante desconocido, si llegará a cruzarse con Minutos a diez años de esta fecha, mucho después de que yo ya no esté aquí. Esta perspectiva coloca cualquier cálculo temporal de riesgo/premio totalmente bajo una nueva luz, y lleva a uno a enfocarse en el principio de la cosa; por lo tanto, a honestidad y detalles completos se ha dicho, y, “deja de ser un maldito cobarde, Whitaker”. Si resultan repercusiones debido a esto, bueno, he sido castigado por cosas peores que ser honesto. Para alguien que no ha siempre sido un representante de las fuerzas de verdad (hacia el mundo o hacia sí mismo), aún es posible que exista un toque de placer en dicho castigo. Sea lo que sea: es lo que es. Crean todo, o parte, o nada de lo que sigue; mi principal esperanza no es probar mi inocencia (tal cosa sería imposible debido a la forma en que se presentaron las cosas), pero al contrario, es para mostrar los errores en el sistema. Bajo esa luz, esta narrativa es un microcosmos de la totalidad de este sitio, y uno podría fácilmente elegir una legado peor que el de encender una linterna en un cuarto sumamente oscuro.

Bueno, allons, allons: la vie est la farce á mener par tous [Vamos, vamos, la vida es la farsa que dirige a todos]. Esta historia empieza la mañana del domingo, 14 de Marzo. En ese tiempo estaba viviendo en la Sección – A, 12AS-celda 53, para ser exacto. Los domingos no hay recreación en el Pabellón de la Muerte, por lo tanto, los guardias tienen solamente un solo deber verdadero, lo cual es llevar a los hombres a las regaderas. Generalmente hacen esto en algún momento después de las 7:00 a.m. Resulta que las tensiones entre dos prisioneros se derramaron esa mañana, lo cual resultó en un apuñalamiento muy malo. Toda la acción sucedió como a ocho pies de mi puerta. Los detalles de este evento no tienen importancia, y de todos modos no sería apropiado que yo los expusiera en este foro, solo a decir que uno de los individuos tenía un pedazo de fierro metido tan profundo en su costado que puncionó, y subsecuentemente colapsó su pulmón. Inmediatamente fue llevado al hospital (léase: una hora después fue finalmente llevado al hospital), y la parte culpable fue trasladado a Nivel 3. El casi medio litro que esta persona derramó, sin embargo, se quedó en un charco congelado en el piso durante dos días. Claro, menciono todo esto porque enmarca lo que sucedió a continuación.

El inoportuno tiempo de este suceso fue desafortunado, por dos razones principales: El primero y más importante, a Kevin se le había dado fecha un mes antes, y había mucha comunicación yendo y viniendo entre nosotros. El área de Espera de Ejecución también se localiza en la Seccion – A, por lo tanto era un procedimiento relativamente sencillo mandarnos mensajes uno al otro, y me agradaba que por lo menos podía estar algo presente para mi amigo durante ese tiempo tan horrible. Estaba preocupado que este apuñalamiento daría al Departamento Correccional de Texas una razón válida para cambiarme lejos de Kevin, ya que sus primeros 29 diarios acababan de aparecer en Minutos. Estuvo correcta mi deducción, solo que había juzgado mal la ira con la que soy visto por ciertas personas aquí en el sistema. (debo reconocer que este hecho me agrada, en una forma extraña).

La segunda razón detrás de esta afirmación del tiempo inoportuno tiene que ver con el hecho de que el Equipo de Revisión Minuciosa acababa de pasar por nuestra sección y pasillo apenas la semana anterior, el 11 de Marzo. Este pelotón fue formado desde el incidente Tabler, y es una unidad totalmente voluntaria. Pienso que su propósito puede obviamente ser deducido por su nombre: esculcan las celdas e intentan caerle a un cierto número por día, siguiendo una cierta lógica desconocida. Como pueden imaginarlo, son universalmente non gratos – aún se puede decir, odiados. Saben, se requiere de cierta psicología “especial” para gozarse al ser odiado por todos. Tienen sombreros y hebillas fabricadas con características específicas para el “Equipo de Revisión Minuciosa del Pabellón de la Muerte”, y realmente se ufanan de cuántas veces han sido apuñalados o golpeados, o se les ha aventado con heces/orina. En resumen, las personas como las de este equipo fueron los que manejaban los campamentos de concentración en Alemania, y verdaderamente creen que es aceptable ignorar aún los componentes más básicos de un código moral al afirmar que simplemente estaban “siguiendo instrucciones”. Fatwas´s [reglamento basado en un punto de ley Islámica] y edictos y persecución organizada, ¡sorpresa! (Niños, la palabra para hoy es “antinomiano”; adelante, búsquenlo. Es una palabra grandiosa).

Así que, este equipo (el cual solo trabaja de Lunes a Viernes) llegó al trabajo el Lunes por la mañana. Se les recibió con la noticia de que un hombre había sido casi asesinado con una arma en una sección a la que le acababan de caer. Un oficial con el que me siento cómodo me había confirmado unas semanas después que el equipo había sido verbalmente reprendido a causa de este hecho; una experiencia lo cual, sin duda, encontraron no placentera. Dicho eso, verdaderamente siento que con personas de este tipo, fue un ataque sobre su orgullo que los hizo estar más airados: habían sido golpeados con basura prisionera, y de ninguna manera iban a permitir que eso pasara sin tener algo de venganza.

Ahora, como pueden imaginarlo, tal evento fue gran tema de conversación en esa sección ese domingo por la tarde. No tomó mucho tiempo para que se formara un consenso de que íbamos a recibir una atención no deseada llegara el Lunes. No soy el más inteligente de los hombres, pero de seguro me pueden conceder intelecto suficiente para hacer conexión: “Mañana, toda mi propiedad será revisada” con “tengo contrabando en dicha propiedad”, y darme cuenta que tenía que tomarse algún tipo de acción. Como la mayoría en mi sección, me deshice de mi contrabando el domingo en la tarde.

Y sí llegaron. El equipo se pasó todo el día en las 14 celdas de la Sección – D, un verdadero bacanal de intromisión, invasión, destrucción; una plaga salida de Egipto con sombreros hechos a la medida y para la ocasión y pobre limpieza dentaria. Cayeron sobre mi celda alrededor de las 2:00 a.m. Los otros cuatro prisioneros en el pasillo 2 también estaban siendo retirados de sus celdas en este momento, lo cual es un poco fuera de lo común, aunque no sin precedente. Fui colocado en la regadera, lugar donde permanecí durante los 75 minutos que estuvieron en mi casa. Eventualmente, llegaron a buscarme, y me regresaron a mi celda. Como siempre, toda mi propiedad estaba apilada en una pila masiva sobre el piso. No se me mencionó, en ese tiempo, que hayan encontrado material ilícito en mi casa, ni hubo discusión de que se me iba a presentar con algún caso.

Esto es importante: El Equipo de Revisión Minuciosa me ha confiscado muchos artículos: Auriculares rotos que he pegado con cinta, radios que he modificado para que capten el audio de la televisión, bocinas que he fabricado a cambio de algo para comer, las pinturas que fabrico de lápices de color disueltos en agua, etc. etc. Siempre se me presenta con los documentos en forma inmediata, los cuales tengo que firmar. Nunca hay una desviación a este procedimiento; nunca. En el caso de contrabando que se considera lo suficientemente serio para tomar acción disciplinaria, al prisionero se le informa de esta acción inmediatamente, y un juicio es agendado, el cual valorará los hechos y después se da el castigo. Hay una serie de documentos para esto, los cuales también deberán ser firmados en forma inmediata. Este día, ni una sola palabra se me dijo acerca de algo como esto. Continué limpiando mi celda, considerando que lo poco placentero ya había pasado.

Resultó que aún no había terminado. Más en la tarde, a tres convictos en el pasillo 2 se les ordenó empacar. Yo fui uno de ellos. Le mandé rápidamente una nota a Kevin explicándole todo, y después procedí a embolsar mi propiedad. Estaba un cuanto desconcertado porque no tenían razón alguna para cambiarme. Los otros tipos eran cada uno de ellos amigos de los dos hombres involucrados en la riña, así que entendí el razonamiento tras esa separación. Pero yo no tenía ninguna verdadera conexión a ninguno de ellos: la víctima era Afro-Americana, el atacador, Mexicano; Agrupar a los blancos dentro de este potaje racial volátil no era necesario ni pertinente. Francamente, en general están más alertas a este tipo de cosas. (Como resultado de mi cambio, surgirían de mentes sospechosas y aburridas los rumores que de alguna forma yo había estado involucrado en el pleito, el cual precipitó el apuñalamiento. Nunca han visto tal molino de rumores como el molino de rumores en una prisión, les aseguro.) Para este tiempo, una sospecha se iba formando en mi mente de que algo que no concordaba estaba tomando lugar.

Fui cambiado a la Sección-B, celda 12-BF-75. Desempaqué y continué con mi vida. Dos días después, el miércoles, 17 de Marzo, a las 4:30 p.m. (una hora antes de cambio de turno), el Sargento Farris me presentó un caso mayor, por “almacenar drogas psicóticas.” (lo cual, debo agregar, no consumo. También se reusó explicarme por qué el caso no se me había presentado el lunes). Me mostró una fotografía de unas pastillas, las cuales se encontraban escondidas dentro de dos cajas de Ibuprofeno y Alamag, un antiácido que se vende en la tiendita. Estaba un cuanto sorprendido, pero no permanecí así por mucho tiempo. Rápidamente le pregunté si ella tenía en su posesión estas dos cajas, y ella confirmó tenerlas. A continuación le presenté mi caja de ibuprofeno, y como solo le permiten a uno tener una caja en su posesión, esto produjo cierta confusión en la Sargento Ferris. También hice notar, y después le mostré, que tengo una prescripción para una droga para reflujo gástrico del tipo que se requiere sea comprada en la farmacia, así que no había razón para comprar una caja de Alamag corriente.

De inmediato se puso mejor: Desde dos celdas más allá, un convicto llamado “V” había estado escuchando. Inmediatamente llamó al Sargento hacia a su celda y le explicó que él era insulina dependiente y que él había estado en la oficina de la enfermera esa tarde para recibir su inyección, cuando dos miembros del Equipo de Revisión Minuciosa llegaron. Se encontraban allí para que se identificaran las pastillas, lo cual intentó hacer la enfermera. Mientras que las comparaba a muestras conocidas, “V” los escuchó discutiendo sobre la documentación: parece que nadie se tomó la molestia de llenar las formas sobre esta “evidencia” y ya no estaban seguros de cuál celda habían salido las pastillas. Mantengan en mente: esta conversación entre “V” y la Sargento Farris se llevó a cabo durante la presentación de los documentos de caso. Esta fue la primera ocasión en que me dí cuenta de la existencia de un caso o acusación contra mí, así que no es posible que “V” haya inventado esta historia antes de tiempo. En cualquier caso, no es práctica común que un Mexicano ande fabricando historias a favor de los hombres blancos en prisión, haciendo a un lado las tonterías de Hollywood. La Sargento Farris se retiró de la sección totalmente convencida de que había habido una equivocación.

¿Y por qué no? Todas las celdas son idénticas en el edificio 12. Cuando retiras a todos los convictos, y la propiedad es apilada por todos lados, con el personal yendo de celda a celda cada cuantos minutos, es muy fácil confundirse. Y cuando no te tomas la molestia de completar los documentos hasta dos días después de los hechos, los accidentes no solamente son una posibilidad; están garantizados. Sí, en mi naïveté [ingenuidad], en este momento aún seguí viendo todo el incidente como un error.

Cuando no supe nada al siguiente día (jueves), empezé a suponer que el caso había sido desechado. Intenté conseguir que me viniera a ver la Sargento Farris de nuevo, pero mandó palabra de que estaba ocupada y que “no debía preocuparme por nada”. Lo tomé como que toda este desorden había sido limpiado.

Fui a una visita ese viernes por la tarde, sintiéndome bastante bien en general. No había regresado de la visita ni noventa segundos antes de que el Teniente Tolly y nueve oficiales entraron a la sección y rápidamente se dirigieron a mi celda. Se me ordenó quitarme toda la ropa o estarían “sujetos a usar los agentes químicos”. Unos cuantos segundos más tarde, se repitió lo mismo mientras yo retiraba la hamburguesa con queso y jalapeño de mis pantalones que había contrabandeado del cuarto de visitas. Quiero decir, si vas a ir al hoyo, mejor ir con la panza llena, ¿no creen? Eventualmente salí, después de comerme mi sándwich, y empezé la larga caminata hacia la sección F.

Deténganse un minuto y mediten sobre la secuencia aquí. Aún si sienten que soy un pedazo de fango mentiroso, y que sí tuve una farmacia completa y una cocina de metanfetaminas en mi celda, ¿qué dice acerca del sistema que lo manda a uno a prisión (Nivel 2 y 3) antes que siquiera uno vaya a corte (para el juicio disciplinario)? Aquí en el Departamento Correccional de Texas, se te presume culpable, y esto tiende a evocar imágenes de Lubyernka, ¿no es así? Mantengan ese pensamiento: Si ponen atención, encontrarán evidencia adicional de parte de nuestros viejos amigos: guiñeo y saludo.

El verdadero estado de asunto empezó a tomar forma bastante rápido. Mientras que los C.O´s (oficiales regulares) empezaron a empacar mi propiedad para almacenar, el Teniente Tolly me escoltó él mismo hacia la Sección F. Esto generalmente no es una práctica aceptada, y nos desviamos aún más de la norma al detenernos en su oficina en el camino. El único testigo de esta parada fue el Sargento McGee (el perrito faldero de Tolly), el cual se colocó en el pasillo mientras que Tolly tomó su lugar detrás de su escritorio. (Se deberá también notar que el Sargento McGee es la contraparte de Farris; no fue coincidencia de que esperaran hasta que saliera de turno la Sargento Farris para asaltarme con esta.

“¿Asi que pastillas, eh, Whitaker? Nunca te conocí como un adicto a pastillas, pero me imagino que la vida está llena de sorpresas, ¿eh?” Estaba sonriendo en la forma más condescendiente que se pudiera imaginar, así que nunca ni me cruzó por la mente intentar poner objeción al comentario en este momento del proceso; realmente uno tiene que escoger sus campos de batalla con cuidado cuando tienes que tratar con personas como Tolly, el cual probablemente llegue a ser mayor algún día. Creo que fue en este momento que simplemente le pregunté cuándo sería mi vista, pero puede ser que fue un poco más adelante. Lo que más recuerdo de nuestra conversación son dos cosas; la primera fue la satisfacción que exudó durante nuestra pequeña conversación. Tolly me ha estado circulando ya durante tres años, desde que era Sargento en el 2007, una persona que conocí en el mundo libre, llamese la oficina del Fiscal de Distrito de Fort Bend, y le preguntó a uno de los fiscales que me sentenciaron a muerte si las personas en el Pabellón de la Muerte podían hacer llamadas telefónicas. De alguna forma, esta pregunta se “confundió” (sí, ¡claro!), y cuando mi abogado acusatorio me llamó a este lugar, se reportó que yo había estado haciendo llamadas. Después de que aclaré todo el asunto mediante unos escritos juramentados, Tolly se quedó convencido que yo tenía un teléfono celular. Sus sospechas fueron agrandadas por una táctica que el Talibán Americano uso en mi contra en el 2008-2009, en el que llamaron aquí a la Unidad y dieron “acusaciones secretas” anónimas de que yo les había llamado. Para el Teniente Tolly esto significaba su momento de venganza por las aproximadamente 40 revisiones de celda en que se encontraron precisamente cero teléfonos celulares.

Cuando habla, le gusta usar muchos adjetivos muy fuertes, como: comportamiento peligroso criminal, desacato vicioso de las reglas. ¿Han alguna vez notado como las personas que son medias malvadas se calman con este tipo de cosas? Es como si su subconsciente está diciendo: o.k., lo siento, soy un bastardo cruel, pero por lo menos no soy tan malo como este tipo. Es una salvia moral. Claro, deleitándose en los pecados de otras personas – imaginadas o reales – no lo convierte a uno en santo, aunque, por todos los cielos, no le vayan nunca a decir eso a un evangélico; solo los confundirán.

La segunda cosa que recuerdo fue que muy rápidamente preguntó sobre por qué “estaba recibiendo todas estas llamadas con relación a (mi) maldito blog.” La única cosa que me sorprendió acerca de su comentario fue que lo sacó con tanta claridad: esto fue, sin duda, la razón para todo. Continuó durante un rato, dándome a conocer que “ellos” (aún no estoy seguro quienes estaban incluidos bajo el paraguas de ese pronombre en particular) sabían todo: lo relacionado a mis escritos, el casi constante contacto entre Kevin y yo (lo cual es, técnicamente, una actividad que vale un caso mayor), y los esfuerzos de salvar la vida de Kevin. Todo se sentía muy Kafkaesaque. En un momento lo amolé todo e interpuse que no era de su incumbencia lo que yo decidía escribir para subir al internet, y me gritó que “cualquier cosa que sucediera en (su) casa era de (su) incumbencia”. Me quedé callado a partir de ese punto porque…bueno, realmente no hay cabida para discutir con personas como Tolly, especialmente cuando está de modo. Se cansó poco después, y no era el único sintiéndose así: todo en todo, la experiencia me dejó exhausto, como si hubiera pasado un conversacional equivalente a tortura de ahogamiento simulado.

Tolly me condujo personalmente a mi nueva casa, 12-FE-70, la última celda en Nivel 2. Esto también es importante: a este momento, aún no tenían idea exacta de cuál era mi acusación, y si debían meterme al nivel 2 o 3. Otro suceso de tiempo inafortunado les hizo tomar su decisión: en el tiempo de tres días, cuatro más de los diarios de Kevin salieron en mi página web, y esa noche se me cambió a nivel 3. Cuando protesté que “el mal uso de drogas de prescripción” era solo ofensa de Nivel 1 (lo cual cambio a ser ofensa de Nivel 2 el 21 de Mayo del 2010), se me informó que “no tenía ni idea de lo que estaba hablando” Oh, creo que no debía haber haber tocado ESTE tema, ¿eh? Whooops.

De toda mi propiedad, solo se me permitió llevar mi trabajo legal, cinco barras de jabón y mis artículos dados por Departamento Correccional de Texas: (toalla, uniforme de reo, calcetines y bóxers). No estaba seguro de cuánto tiempo iba a estar allí, pero sabía que definitivamente esta iba a ser una experiencia de aprendizaje.

Para ser continuado…
“La vida es un naufragio, pero no debemos olvidarnos de cantar en los salvavidas.”


Voltaire


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Friday, June 4, 2010

¿Fracturado? No Tanto

En los comienzos de este año, Renée Feltz escribió un excelente artículo para el Texas Observer que se tituló “Fracturado”, en el cual documentó muchos de los errores sistemáticos que existen en el proceso que el Estado de Texas usa para determinar si un prisionero condenado está mentalmente retrasado. El artículo es un ejemplo de reportaje de investigación en su máxima expresión: bien investigado y documentado; oportuno; y tan apolítico como es posible ser, dado el tema a seguir. Les motivo leer CRACKED (Fracturado) en su totalidad; Siento que una vez que lo hagan, el Texas Observer probablemente enontrará un lugar favorito en sus listas de navegador.

Como sucede, en realidad yo conocí el sujeto del artículo, Daniel Plata. En el 2007, vivimos a una sección de distancia en la Sección C, y por lo tanto llegamos a salir juntos en las jaulas adyacentes de recreación exterior en frecuentes ocasiones. No tengo ningún entrenamiento en psicología, más allá de PSICOL101, lo cual con certeza no cubre la forma en que se diseña una rúbrica para examinar a un retrasado mental. Por lo tanto, mis observaciones son puramente esas de un laico, por lo tanto tómenlos como tal. Dicho eso, Daniel tenía verdaderos déficits cognitivos, los cuales eran patentamente obvios para cualquier persona que se tomaba la molestia de poner atención. Era ampliamente conocido en el Pabellón como “un caso Atkins”, haciendo referencia a los estándares puestos en Atkins vs. Virginia. A mi ver, empuja mucho más, pero más allá de los límites de credibilidad que cualquier psicólogo con licencia clínica no haya notado en unos meros momentos que el Sr. Plata tenía falta de un verdadero entendimiento de lo que sucedía en el mundo que lo rodeaba.

Me caía bien Daniel Plata; debo admitir eso desde el comienzo. Era un hombre decente y de suave hablar, quién tenía el valor de ser a la misma vez Mexicano y anti pandillas, lo cual es una combinación extremadamente rara por estos lugares. El rezaba el rosario varias veces al día, y cuando hablabas con él, con toda seriedad intentaba escuchar y entender, aunque frecuentemente se sentía avergonzado cuando no podía comprender el tema que se estaba presentando. Su inglés no era muy bueno, pero , tampoco lo era su español, para ser honesto. Mi memoria más vívida de Plata sucede afuera. Era en las altas horas de la tarde, y la luna se asomaba como en su fase de ¾. Parecía estar en trance observándola, y eventualmente le tuve que preguntar en qué pensaba. Se sobresaltó un poco cuando hablé; Creo que honestamente se le había olvidado que no estaba solo. Después de un momento de silencio, explicó que no entendía “por qué cambia la luna algunos días”. Sonreí e intenté explicarle usando solo palabras, pero rápidamente determiné que iba a necesitar usar tácticas diferentes. Utilizando lo que tenía a la mano, convertí la rejilla redonda del drenaje en el sol, la pelota de basquetbol en la tierra, y una lata aplastada de coca cola en la luna. Después de unos minutos de estar moviéndolas en círculos, logré, en forma simultánea, parecer un tonto a los muchachos adentro quienes no tenían idea de lo que estaba haciendo al igual que conseguir comunicar la idea. Estaba radiante de placer, lo cual era bastante contagioso. Más tarde supe que regresó inmediatamente a su sección y se la pasó el resto de la noche explicando su nuevo descubrimiento a cualquiera que lo escuchara. Realmente me regocijé al saber que la sentencia de Daniel fue cambiada y subsecuentemente se le dio cadena perpetua.

Al leer un articulo como el de “Cracked”, creo que tienta a uno a creer que algo “bueno” inevitablemente sucederá. Qué terrible, pensamos. Solo estoy feliz que alguien importante tiene la oportunidad de hacer algo al respecto. No estoy seguro si dichos comentarios constituyen simple evasión moral, o tal vez simplemente significan un mecanismo para hacer frente y manejar y sentido de ennui pos moderno. Cualquiera sea su verdadero significado, mi punto aquí es que nadie más importante que ustedes leerá jamás “Cracked”, ni ningún otro artículo que llame a un cambio al status quo. Tan cliché como se ha vuelto esta cita en los años desde que Ghandi la refirió, realmente ustedes tienen que ser el cambio que desean ver en el mundo. Todo lo demás es tiempo perdido, energía gastada, vida perdida.

Tan bueno como es, “Cracked” solamente apunta hacia la existencia de un iceberg judicial. La mayoría de los hombres con retraso mental aquí no tienen tal defensor como la Srta. Feltz, y el Dr. Denkowski no es el único “Dr. Muerte” que trabaja sin descanso para apoyar un esquema de pena capital cansado y corrupto. Me gustaría agregar mis dos centavos muy empañados al trabajo excepcional de la Srta. Feltz, y lo haré usando el caso de Steven Lynn Long # 999514.

Los motores intelectuales del Sr. Long y el Sr. Platas podrían considerarse en la misma liga, pero son tipos de personas muy diferentes. Plata básicamente era un grande y feliz zoquete, más o menos como un perrito perdido, dispuesto a seguir a cualquier persona de regreso a casa. Steven no es así. Mirando dentro de sus ojos es como ver una herida abierta. Literalmente ha sido abusado por cada persona que ha conocido, y leer su archivo de caso hizo que físicamente me doliera el corazón.

Como frecuentemente es el caso cuando se toma un vistazo superficial a los crímenes capitales, los hechos parecen pedir el mayor y más duro castigo legalmente posible. No es mi lugar excusar o condonar o perdonar a Steven de los errores que ha cometido en su vida. Sin importar lo que se hizo para precipitar a que el Sr. Long se encontrara frente a un juez, se supone que las cortes deben ciegamente presentarle con un juicio justo, algo que absolutamente no pasó en este caso. Para nada. En algún momento en el futuro, tal vez desglose la mecánica del juicio para ustedes, pero por ahora quiero enfocar sobre el asunto presente: Que el Estado de una Sola Estrella [Texas] continua ignorando descaradamente tanto precedentes de estándares de decencia como aquellos nacionalmente reconocidos, y que lo hacen tanto con conocimiento como con voluntad, para poder mandar a hombres con retraso mental al Pabellón de la Muerte.

Para empezar, aquí pueden leer una evaluación psicológica que llevó a cabo con el Sr. Long la Dra. Daneen Milan. Si lo leen, asegúrense de llevarlo hasta su amarga conclusión. Como una buena novela de terror, se vuelve más escandalosa al ir progresando. Las credenciales de la Dra. Daneen están claramente expuestas desde el comienzo y creo que sería obvio, en forma patente, de que está más que calificada para analizar a alguien como el Sr. Long. Esto es exactamente el tipo de reseña de salud mental que debería ser completada antes del juicio, no después.

Si el reporte no los escandaliza, entonces consideren esto: como personas que pagan sus impuestos, ultimadamente ustedes están pagando la cuenta para el juicio y proceso de apelación del Sr. Long, siendo que ninguno de los dos fueron legales en primer lugar, y que ultimadamente será cambiado. Cualquiera que hayan sido los pecados del Sr. Long, la elección de condenarlo a muerte fue tomada por el Abogado de Distrito del Condado de Dallas. Solo tienen que agradecerle a él por gastar varios millones de dólares lo cual ultimadamente hubiera sido mejor gastado en escuelas. Recuerden mis palabras: Serán fondos malgastados. Pueden tomar este comentario como quieran; este es el mío.

Algunos cuantos puntos rápidamente vinieron a mi mente cuando leí el reporte. El primero fue la sorpresa de que Steven estaría de acuerdo en exponer información tan personal en un foro público. Tuve la oportunidad de discutir esto con él el otro día, cuando estaba tomando tiempo de recreación en el cuarto recreativo interno en la sección F. Creo que él no sabía realmente que pensar en cuanto a mis preguntas sobre sus motivaciones, tan acostumbrado estaba a la crítica. Una vez que entendió que yo no lo estaba ridiculizando, admitió que existían muchas cosas en el reporte que eran “malas”, pero terminó diciendo: “No me importa lo que me pase. Lo que están haciendo está mal. No quiero que lo mismo pase con alguien más.” Por si les pasó desapercibido, a esto se le llama empatía, y es una cualidad que se supone nadie aquí en este lugar debe tener capacidad de manifestar. Y sin embargo, me sigo topando con ello a carretones llenos. Su decisión me hace recordar a Kevin Varga: un deseo de cambiar el mundo para ser mejor, aún a costa de un gran precio personal.

Otro asunto que me impactó al estar leyendo la evaluación fue la montaña de información que no se proporcionó al jurado. Podrá ver este mordaz criticismo expresado por el Dr. Milam en muchas ocasiones. Solo hay una forma de explicar que tal plétora de información no haya sido investigada en forma adecuada y preparada para ser vista por el jurado: pura incompetencia por parte del consejero de juicio del Sr. Long (otra situación que pareció resaltar en casi una base consistente). Pongan atención especial a los puntos diez y trece para ver algunos vergonzosos ejemplos de esta omisión de datos muy necesarios.

Existió una falla total y sistemática por parte de oficiales de educación para identificar en forma correcta y dirigirse a cubrir las necesidades especiales que Steven tuvo como niño (vea el punto once). ¿Alguien de ustedes verdaderamente duda el punto de que si hubiera recibido educación especial adecuada en vez de ser consistentemente “colocado” en otros años subsecuentes, que al presente no estaría viviendo en el Pabellón de la Muerte? Cualesquiera que fueron las fallas éticas del Sr. Long más adelante en la vida, nosotros en la sociedad claramente le dimos la espalda en primer lugar. Uno de estos días, finalmente vamos a darnos cuenta que los escombros humanos que tiramos en el despertar de preocupaciones tecno-comerciales realmente nunca desaparece. Este desecho viviente espera su tiempo en las sombras y el silencio, y eventualmente obtiene su venganza. ¿En dónde demonios estaban los Servicios de Protección Infantil durante la vida temprana de Stephen, en el momento que se le dio un pack de 12 cervezas para su 13avo cumpleaños? Como dije, hace que duela el corazón de cualquier persona. El punto número veintisiete literalmente me causó bajar el reporte y ponerme a hacer un set de lagartijas debido a sentirme tan culpable y enojado, por tener a este hombre sentenciado a morir en mi nombre (después de todo, en el tiempo de la condena de Stephen yo aún era técnicamente un ciudadano).

El factor más importante al presente es este: Se le ha examinado cuatro veces a Steven Long para detectar retraso mental, y en todos los cuatro exámenes ha tenido un score de 62 o 63 en el WAIS-III. Erró en exactamente las mismas formas en los cuatro exámenes, los cuales fueron administrados en un período de varios años. Aún un individuo con un IQ de nivel de genio y memoria fotográfica no hubiera podido juntar estos scores con tanta cercanía. Es estadísticamente imposible que alguien con el IQ de Steven pudiera recordar exactamente la forma en que contestó en un examen en los 24 meses anteriores, y después replicar estas respuestas al grado que un psicólogo profesional pudiera ser engañado. Esta equivalencia de scores aniquila el cargo del fiscal de “hacerse el enfermo” para ponerlo en palabras sencillas.

Ahora, hizo lo que hizo. Aunque Steven se arrepiente de muchas de las elecciones que ha tomado en su vida, eso realmente es irrelevante desde el punto de vista de la ética. Tampoco condono el comportamiento de Steven en el Pabellón. Es, francamente, inexcusablemente malo. Eso también, es irrelevante al asunto de si debería haber sido mandado a este lugar. Mi defensa en cuanto a él está basado, en su totalidad en principios. Lo que importa en el futuro es: ¿Cómo responderemos hacia él como sociedad? Claramente, Texas ha hecho su elección: Guarden a este hombre en una jaula de 60 pies cuadrados hasta que las cortes pueden sellar su vida dentro de la tierra. Siento que deberíamos tomar otro camino; existen prisiones seguras en donde personas como el Sr. Long pueden vivir sus vidas en un ambiente estructurado y controlado, con límites. Las funciones de la “Justicia” se lograrían, principalmente evitando que la sociedad experimente mayor daño a manos del Sr. Long. A la misma vez, ganaríamos la habilidad de haber actuado con nobleza, en vez de cometer el acto final de una larga cadena de evasiones morales. Texas es conocido nacionalmente por ejecutar a los retrasados mentales. (Aun las caricaturas de Family Guy [Muchacho de Familia] ha hecho referencia directa a este hecho.) Creo que sus oficiales electos creen que este no es un asunto de importancia, el cual los baña en una extremadamente pobre luz, pero ese es el tema para otro día. Si ustedes son residentes de Texas, y este asunto resuena en usted, considere escribirle un corto correo electrónico a su Representante Estatal. Díganle que ejecutar a un retrasado mental no es aceptable en una verdadera sociedad moral, y que ya es tiempo de poner fin a esta maldita práctica.

“Si todos aullaran en cada injusticia, cada acto de barbarie, cada acto de falta de bondad, entonces estaríamos tomando el primer paso a una verdadera humanidad.”


Nelson DeMille









Si alguien quisiera escribirle a Steven, aquí está su dirección:

Steven Lynn Long # 999514
Polunsky Unit
3872 FM 350 South
Livingston, Texas 77351



© Copyright 2010 por Thomas Bartlett Whitaker.
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Tuesday, June 1, 2010

…Y Aún Así, Sigo Sin Verme Mejor

Junio 1, 2010, Martes

Una de las pocas cosas positivas que se pueden decir de la Seccion-F es que por lo menos es muy silenciosa. Habiendo sido vecino de un artista en serie de rap y otros completos locos, esta ventaja no puede ser subestimada. Las puertas acá en Nivel 2 y 3 están selladas en una forma mucho más completa que en el Nivel 1, las cuales, francamente, ya estaban bastante mal. Uno tiende a sentirse en ocasiones como si uno fuera la única persona en el mundo acá, especialmente en la noche. Sin embargo, de vez en cuando, algo se suelta y las personas empezarán a golpear las puertas, y suena un poco como truenos distantes. Esto sucede bastante frecuente acá atrás: en los 49 días que he pasado en el Nivel, he visto 6 escenarios de “uso de fuerza”, tres gaseadas, y una pelea entre “Baby Boy”[Niño Bebé] y el Oficial Mendoza (lo cual terminó con el prisionero – usando cadenas en las piernas y esposas – recibiendo golpes en su cabeza contra la pared y el Oficial Mendoza rociando su propia cara con su mace [gas para defensa personal]). Las personas acá atrás simplemente explotan más fácilmente. Me he convencido que estas puertas tienen algo que ver con esa situación.

En el proceso de examinar esta hipótesis, empezé a leer sobre el Síndrome UVS, un término acerca del cual he escuchado durante muchos años pero nunca había investigado. Sin que sorprenda, el Síndrome de la Unidad de Vivienda Segura probablemente es algo del cual nunca han escuchado anteriormente. A mi mayor conocimiento, el Dr. Craig Haney y el Dr. Stuart Grassian, un psiquiatra de la escuela de medicina en Harvard, le dieron al clavo con este término. El síndrome describe una constelación de impedimentos médicos y físicos que se relacionan directamente a una reclusión solitaria de larga duración. En el caso de Madrid vs. Gomez 889 F Supp. 1146 (N.D. Cal 1995), Haney observó que:

“En la Bahía Pelicano, el 80% de los prisioneros sufrieron de ansiedad, nerviosismo, dolores severos de cabeza, y letargia crónica o cansancio. Más de la mitad se quejaron de pesadillas, palpitaciones de corazón y temor de un ataque nervioso. Nuevamente, más del 80% se quejaron de rumiar, sensibilidad excesiva a estímulos, explosiones de enojo irracionales, y retraimiento social. La mitad reportaron fantasías violentas, cambios de humor y depresión crónica. Casi la mitad reportó alucinaciones entre otras distorsiones perceptivas. Un cuarto de los hombres en la Bahía Pelícano habían seriamente contemplado el suicidio.

Estos síntomas se manifestaban en formas inquietantes. Un prisionero le arrancó la cabeza al aspersor del techo o de su celda e intentó tragársela. El mismo prisionero también intentó cortar sus muñecas con una cuchara rota de plástico. Cuando fue entrevistado por el Dr. Haney, el prisionero dijo: ´Me dan episodios de mareos, miedo, nerviosismo, temblores y llanto. Escucho voces que me dicen que rompa mi colchón. Salen demonios. Los veo…nunca los vi (antes de llegar a la Unidad de Vivienda Segura).´”


Estas instancias de comportamiento irracional son terribles para contemplar, y aún más horrendas al contemplarlas. Hasta hace algunas semanas atrás, viví en la vivienda en donde “El Pequeño Flo” cortó su cara antes de cortarse la garganta. Dos puertas más abajo está la celda en donde “Ardilla” se sacó su ojo y se lo comió – el único ojo que le quedaba, después de un previo y similar acto en la cárcel del condado. Y luego tenemos la loquera religiosamente inspirada de “Cuba”, el cual se circuncidó solo en su celda con un sacapuntas para lápiz debido a que el Departamento de Justicia Criminal de Texas no se lo quería hacer. Ahora, puede ser que al llegar a este punto tengan objeción a mi hipótesis y declaren que estos hombres ya estaban mentalmente dañados antes de ser colocados en las celdas de confinamiento solitario. Si esa es la teoría de ustedes, eso es un comentario bastante condenatorio sobre el estado de nuestro sistema judicial, de que tales hombres siquiera fueran sentenciados a muerte en primer lugar. Francamente, a cualquier lado que se inclinen, la situación es terrible y horriblemente rota.

La realidad del Síndrome UVS está siendo documentada y reconocida por los oficiales de prisión. A pesar de esto, la construcción de Unidades de Control continúa sin debate. Después de todo, no será el hijo o hermano e padre de ustedes el que tendrá que sobrevivir un ambiente diseñado para fabricar loquera. ¿Por qué debería importarles, verdad? Aquí está la razón de por qué (obviamente, haciendo a un lado las razones éticas): 94% de éstos que al tiempo presente están encarcelados, un día serán liberados. Para citar al Dr. Grassian:

“Es más o menos como patear y golpear a un perro y mantenerlo en una jaula hasta que se vuelva loco y tan feroz y salvaje como es posible llegar a ser y entonces un día lo sueltan en las calles de San Francisco o Boston y abren la jaula y corren. Eso no es favorecer a la comunidad.”


Me gustaría agregar un poco a la conversación, si me lo permiten. He sido puesto en aislamiento en celdas de aislamiento por un poco más de cuatro años de los cinco que he estado encarcelado. He experimentado la mayoría de los síntomas previamente mencionados de primera mano, mi menos favorito, los episodios de mareos. He aprendido como aguantar casi cualquier forma de dolor corporal, pero este vértigo totalmente inutiliza la mente, por lo cual probablemente me saca tanto de quicio. Después de algunas semanas en el Nivel 3, también noté que me sentía físicamente mucho más agotado que lo normal, y estaba durmiendo varias horas más de lo que acostumbro, con cero aumento en energía o vitalidad. Una vez que detecté este patrón, el pequeño gremlin OCD en mi cabeza empezó a trabajar a toda marcha y empezé a encuestar a los muchachos a mi alrededor. Pueden ver los resultados aquí.

No pude hablar con todos en el Nivel, debido a un número de razones. Para empezar, a unos cuantos de los muchachos simplemente no les caigo bien, lo cual es su prerrogativa. Varios otros estaban tan fuertemente medicados (“Birdman”, Paul Devoe) que solamente despiertan para comer. Dicho eso, pude encuestar a 20 de ellos, lo cual representa un segmento estadísticamente grande de la población que al presente se encuentran en el Nivel. Pienso que los resultados son bastante interesantes: un aumento de 2.4 horas en el tiempo de sueño después de solo 30 días en el Nivel 2 o 3. Creo que esto da a notar una causa de raíz bastante más complicada que pudiera explicarse que como un simple aburrimiento. No estoy adecuada ni lo suficientemente educado para hacer verdaderas afirmaciones acerca de esta situación que no son anecdóticas, pero si lo hace a uno preguntarse qué diría un verdadero psicólogo si él efectuara una encuesta propia.

Sin embargo, estoy capacitado para llegar a una conclusión bastante cínica en cuanto a la ciudadanía de un estado el cual, por grande mayoría afirma seguir una religión cuyos principios incluyen: amor entre hermanos, perdón, y la bendición de aquellos que dan misericordia. La conclusión es esta: resulta que no pueden deletrear “h-i-p-o-c-r-e-s-í-a” sin “T-e-x-a-s”.

Para conocer más acerca de esta pleito contra las unidades de control, favor de ver este link.


© Copyright 2010 por Thomas Bartlett Whitaker.
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